|
|
Señoras y Señores:
El año pasado en esta fecha, cuando me dirigía a ustedes en ocasión de celebrarse el 40 aniversario de este "Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio", que presido desde 1997, les anticipé que tal vez podría ser la última vez que lo hiciera, después de haber completado tres períodos bienales de gobierno.
Sin embargo no ha sido así: hoy me encuentro de nuevo aquí como Decano, por imperativo de la voluntad del resto de la Junta de Gobierno, que así lo quiso, proclamándome como tal en una candidatura única, que integran compañeros de ayer y de hoy, al no haberse presentado ninguna otra en el plazo que fija la ley, lo cual me llenó de orgullo y satisfacción.
En mi recuento anterior, que es como decir en cualquier cuerpo de gobierno "el estado actual de la unión", advertía entonces muy claramente el peligro inmenso que había representado para la clase periodística y para el Colegio en particular, el hecho de que durante más de cuatro décadas de exilio, la muerte nos había arrancado a un número muy grande de miembros, tanto de fila, como del sector ejecutivo.
Hablé también sobre la inconveniencia de que los periodistas muy mayores de edad, se hubieran apartado de las actividades regulares de la profesión y el Colegio; e insté a continuar identificando a aquellos que aún quedaban con vida entre los primeros exiliados, y los que pertenecen a las generaciones jóvenes, formadas en el exilio.
Esas palabras mías de entonces no se las llevó el viento. Sólo un año después, la clase se ha reorganizado, y en un numeroso núcleo que opera con amor a la profesión --pese a la falta física de quienes han dejado este mundo a causa de la muerte, hemos seguido luchando como aquéllos que forjaron esta institución en la década de 1960, en el exilio, y quienes la fundaron en las primeras décadas de 1900, en territorio cubano, a principios de la República.
El dramatismo por la ausencia del gran número de desaparecidos, saltó claramente a mis ojos cuando encontré en mi archivo personal, una foto en la que habíamos once miembros de la Junta de Gobierno, que entonces presidía Fausto la Villa, de los cuales el único con vida era yo.... ....¡Qué Dios quiera que sea por muchos años más!
Pero, como vale la pena repetirlo, nuestra gestión siempre ha fructificado. No sólo construimos el panteón del Colegio Nacional de Periodistas para aquellos que morían sin recursos (cuatro de ellos están ya sepultados allí); sino que hemos logrado robustecer las filas de la institución y de su Junta de Gobierno, mediante una labor de proselitismo que ha arrojado grandes frutos, ayudado, debo decir, con el nuevo Tesorero, Abelardo García-Berry, y su esposa Lucila, graduados en la "Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterlin", de La Habana, en una de sus primeras promociones; y por la escritora y compositora Vilma Planas, hoy Vicedecana de este cuerpo de Gobierno, en atención a su constante trabajo y personalidad.
Y en esta misma gestión de mantener vivos los valores de una Patria que no olvidamos ni abandonamos, el Colegio abrió significativas relaciones con el grupo de periodistas independientes que opera bajo el mismo nombre de la que fuera Escuela Profesional --"Manuel Márquez Sterling", a través de nuestro Diputado Ángel Cuadra, del Penclub.
Y abriendo una etapa de cooperación interna, hemos captado a viejos miembros así como a algunos nuevos, que han venido a formar parte de la Junta de Gobierno, como John Pérez, el Secretario de Actas; y el Diputado José Antonio Ruano, los que asesorados por el técnico en computación, Pedro Rodríguez, han hecho posible la primera página de Internet del Colegio (www.cnpexilio.org), que lleva al mundo entero los pormenores, noticias y declaraciones de nuestra institución, así como ofrece los perfiles biográficos de quienes integramos la Junta de Gobierno del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, el único y original.
Asimismo, la contribución constante del directorio telefónico hispano "Miami en sus Manos", del Diputado de la Junta de Gobierno Miguel Piñeiro, ha tenido mucho que ver en el auge y desarrollo de estos proyectos, así como por su constante divulgación de quiénes somos y qué hacemos.
De otro lado, a los que un día se fueron por desavenencias triviales, tuvimos la oportunidad de invitarlos, cara a cara o mediante conversaciones telefónicas, a que se reunieran nuevamente a su Colegio incluso ocupando cargos importantes, y todavía estamos esperando la respuesta, que, a mi manera de ver, llegará cualquier día. Mientras tanto, quienes han integrado por muchos años la Junta de Gobierno, como Aurelio Torrente, Xenia Bass y Vicente Rodríguez, entre muchos otros, continúan como baluartes de nuestros programas de gobierno.
Y en esta fecha en la que nos adentramos a los 41 años de existencia, el Colegio no solamente se honra y prestigia con todo lo anteriormente expuesto, conseguido a fuerza de persistencia y trabajo, aquí en el Decanato de Miami, sino que reconoce la cooperación prestada en parte por las Delegaciones de West Palm Beach, New York-New Jersey (radicada en Union City), Puerto Rico, Chicago, Illinois; y Washington D.C., donde contamos con la representación de Claudio Benedit.
Este mejoramiento, no sólo ha afectado bien la lucha ideológica por la liberación de Cuba, a través de publicaciones y de conferencias de diferentes Decanos, que han abarcado a varios países de Latinoamérica y a España, como cuando yo fui a dictar una de ellas, titulada "Cuba en la Prensa Internacional", en la Universidad del Caribe, de Barranquilla, Colombia, en 1988; o cuando el difunto Decano Roberto Pérez Fernández tomó parte en un Congreso de la OAPI celebrado en Madrid; en el que impuso al Rey Juan Carlos de la realidad del problema cubano.
También este año, le salimos al paso al atropello de Castro contra periodistas opositores, lanzando la edición especial de "Papel Periódico", que, bajo nuestro mandato, lidereó la "Comisión de Libertad de Prensa" integrada por Abelardo García Berry, Rosa Leonor Whitmarsh y Ángel Cuadra, en protesta por semejantes atropellos y fusilamientos en la Isla.
Por la misma vía, elevamos esas protestas a organismos locales, nacionales e internacionales especialmente los europeos, incluyendo a la OAPI, la SIP y la OEA, y a las emisoras de radio y periódicos impresos, que las reprodujeron aquí, como fueron, entre otros, el semanario Libre, El Nuevo Herald y Diario Las Américas; este último, en sus cincuenta años de existencia, lo cual nos lleva a otro ángulo de esta celebración.
Cincuenta años, o medio siglo, en que la causa de la libertad de Cuba ha estado presente en editoriales, artículos e informaciones de Diario Las Américas, y, particularmente, en la dedicación a la defensa de los Derechos Humanos por parte de su director, Dr. Horacio Aguirre, quien nunca ha puesto reparos a la inclusión en su periódico de declaraciones anticastristas y anticomunistas, como también ha sido apoyo permanente de las actividades de esta entidad nuestra y de otras, como son el Colegio Médico y el de los Abogados.
Por consiguiente, hoy el Colegio Nacional de Periodistas Cubanos en el Exilio quiere honrar a DIARIO LAS AMÉRICAS, en su cincuentenario; a la gran familia que lo integra, y, por supuesto, a su director, Dr. Horacio Aguirre, no sólo por haber colaborado con nuestra causa de la forma que cité anteriormente, sino también porque el solo hecho de fundar y mantener un periódico diario en español durante 50 años en un país de habla inglesa, es de una trascendencia indescriptible.
Como periodista profesional, y como Decano de este Colegio Nacional de Cuba en el Exilio, saludo con honores este hecho, no ya porque yo pertenezca a esa ilustre redacción, sino porque Aguirre, al fundar el Diario Las Américas, aún siendo nicaragüense, ha logrado lo que ningún cubano de origen aquí en Estados Unidos, quienes prefirieron crear otros negocios más lucrativos, en lugar de fundar un periódico diario para defender incondicionalmente la causa de Cuba, como él lo ha hecho.
Pero esos elogios se los dejo al orador principal, Dr. Virgilio Beato, a quien he invitado por que sé de sus lazos de amistad y admiración hacia el Dr. Aguirre, y de su facilidad para expresarlo..... No quiero, sin embargo, terminar mi misión de abrir este acto, en esta nueva celebración del Día del Periodista Cubano del Exilio, sin dedicarle un momento de recordación a quien ocupara este cargo de Decano, y que falleciera durante el corriente año.
Armando Alejandre, compartió estas luchas y trabajos de llevar adelante una institución que ha sido y seguirá siendo orgullo de la prensa cubana; pero vio frustradas sus funciones por cuenta del asesinato de su hijo, de igual nombre, abatido por la artillería de Castro cuando sobrevolaba aguas internacionales tratando de ayudar a balseros que venían de la Isla, junto a tres de sus compañeros que tripulaban dos frágiles avionetas de Hermanos al Rescate, y que también perecieron. Hoy los recordamos a todos y rezamos por sus almas.
Para dar paso al resto del programa, almorzar y entregar distinciones al Dr. Horacio Aguirre, la persona a quien honramos hoy --con un sentido institucional, y con el afecto personal de siempre--; los dejó ahora con la maestras de ceremonias, Aleida Leal (Rosendo Rosell estaba convaleciente de un problema de salud y no pudo asistir); quie en su momento le concederá la palabra al Dr. Virgilio Beato; pero he escogido como término de esta pieza oratoria, especialmente para quienes pertenecen a las nuevas generaciones de periodistas, nacidas en el exilio o incorporadas recientemente al Colegio, un documento de 1964, que encontré en nuestros archivos, y que constituye de por sí un legado de los miembros de la primera Junta de Gobierno, importante de escuchar en este momento histórico que viven los cubanos de exilio, y que dice así:
"El Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio formula sus objetivos para coordinar el trabajo de los miembros de la institución que dirigen publicaciones escritas o radiales, o que hacen comentarios en tales publicaciones.
La responsabilidad de los periodistas cubanos es delicada en la actual crisis de la nacionalidad cubana y establecemos bases mínimas que, como código de ética profesional, ha de regir a los miembros de esta institución.
Estos acuerdos sólo tienen un carácter emergente decía el documento y estarán en vigor mientras que dure la angustiosa crisis cubana. Aunque el acuerdo deberá ser cumplido por todos los miembros de Colegio Nacional de Periodistas de Cuna en el Exilio, se ha de tener buen cuidado de darlo a conocer a todos los colegas que dirigen publicaciones en el exilio o respalden columnas con sus firmas.
La gravedad de la cuestión cubana, y la situación en que viven los desterrados cubanos, obliga a los periodistas profesionales, animados por el ideal democrático, a subordinar los intereses personales o de clase al interés común de la liberación de la patria. Quiere decir, que por encima de los principios de libertad de prensa o de libertad de empresa, está el deber para con la patria. Es indispensable subordinarlo todo a este interés. Se impone la renuncia a todo criterio que sirva para dividir a los cubanos demócratas, o que pueda ser útil a la intriga y a las campañas de disociación por parte del comunismo.
El periodista queda obligado a defender la unidad de todos los cubanos, al margen de los partidismo y con exclusión de los personalismos ... Es indispensable que el profesional del periodismo cubano posponga sus simpatías o antipatías políticas para lograr que las orientaciones que emanen de él, tengan un cabal sentido de defensa de los intereses de la comunidad. Los periodistas cubanos deben abstenerse, en esta hora sombría, de toda pasión sectaria que pueda conducirlos a una pugna que estorbe o frustre la necesaria unidad de los cubanos demócratas.
Los periodistas están moralmente obligados a rehuir, cuando ésta no proceda del campo comunista, las polémicas públicas que puedan dar la impresión de que los cubanos demócratas están devorados por las pugnas internas. Las diferencias ideológicas de cualquier matiz, deben debatirse en el seno de las asambleas de periodistas, y con carácter secreto.
Los periodistas profesionales cubanos se abstendrán de respaldar, con sus firmas en las publicaciones que dirigen, ataques o censuras a organismos internacionales o gobierno aliados a la causa de la democracia, con excepción de aquellos casos en que esos gobiernos u organismos produzcan una acción o declaración pública que afecten la causa de la libertad de Cuba.
Estos acuerdos termina diciendo el documento-- se incorporan al código de Ética del Colegio Nacional de Peridoistas de Cuba en el Exilio, con carácter provisional, mientras que dure la trágica situación del pueblo cubano, y no suponen, en consecuencia, una coacción a los periodistas cubanos ni una limitación de sus derechos profesionales.
Se entiende que el Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio es una institución cuyo objetivo inmediato es luchar por los ideales democráticos y combatir únicamente al comunismo.
El Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio se obliga a velar por la conducta de sus miembros para que ésta no pueda servir, en ningún momento, para provocar un clima de división en las fuerzas que combaten al régimen tiránico que encabeza Fidel Castro..."
Por encontrar aún la vigencia de este "código de ética", que fue aprobado en la sesión del 9 de julio de 1964, y sancionado por el Decano Mario Barreras, y el Secretario Vicente Pujals, lo he incluido en la celebración de este Día del Periodista Cubano del Exilio, cuarenta años después, como colofón del mensaje de libertad para nuestra patria de origen, y, consecuentemente, de nuestros país de origen, los Estados Unidos de América... Gracias.
|
En el Día del Periodista Cubano Libre
Discurso del Decano del C.N.P. (e), Luis Felipe Marsáns, en la celebración del "Día del Periodista Cubano en el Exilio", el 24 de octubre, 2004. |
|
|
Como cada 24 de octubre, nos reunimos para celebrar el “Día del Periodista Cubano”, como se hacía en la Cuba republicana, porque fue en esta fecha cuando vio la luz por primera vez el “Papel Periódico de La Habana”, en el año de1790, pequeña publicación de la colonia de entonces, pero igualmente importante para expresar las ideas sobre una Cuba que clamaba por conquistar su independencia.... “Papel Periódico” (cuyo primer ejemplar es éste), no solamente sirvió desde su inicio para defender los intereses políticos y las ideas sobre la liberación del yugo español; sino que fue el precursor del periodismo en la Isla, estableciendo una simbología que ha perdurado entre nosotros por todos estos años.
En este exilio, donde “Papel Periódico” resucitó después de dos siglos, como órgano oficial de este Colegio (en esta otra forma), ha servido también para denunciar las injusticias de la revolución de Castro contra el pueblo, y, particularmente contra los periodistas independientes; y ha enviado a países amigos de la América, las ideas redentoras de una de las clases profesionales de nuestra sociedad que más ha contribuido a alertar sobre el peligro del comunismo, como cuando se reprodujo en una de sus ediciones la conferencia que dicté en la “Universidad Autónoma del Caribe”, de Barranquilla, en la que dejé clara la situación de Castro respecto a la prensa independiente y a los que no comulgaban con sus ideas.
En sus numerosas ediciones, “Papel Periódico”, en Miami, ha recogido también el pensamiento de patriotas, escritores e intelectuales que se han producido en una u otra ocasión sobre cómo encontrar fórmulas para la liberación de Cuba, esta vez del comunismo, al igual que en el pasado lo era del colonialismo.
Y, precisamente, en su última edición especial, “Papel Periódico” denunciaba los más recientes atropellos del castrismo, en el sometimiento de periodistas independientes y disidentes encarcelados porque, como que entendieron que no existe una salida del camino trazado por el totalitarismo, fueron fusilados despiadadamente; al igual que cuando dos avionetas de Hermanos al Rescate se vieron abatidas por naves aéreas de guerra , dejando perdidos en el océano los restos del hijo de nuestro Exdecano del mismo nombre, Armando Alejandre, y de otros tres jóvenes patriotas más, que solamente buscaban ayudar a balseros perdidos.
“Papel Periódico” dejó de salir durante algunos meses por cuestiones económicas, que pretendimos resolver mediante el Web Page del Colegio (www.cnpexilio.org), que si bien ofrece a través de la tecnología más moderna de reproducción de ideas y comunicaciones mediante una computadora casera todo lo que debemos decir y deseamos hacer, no llega a los acostumbrados a leer o escuchar la noticia en los medios tradicionales.
La página del Colegio de Periodistas en el Internet, a mi manera de ver, es hoy uno de los logros mayores de nuestra administración, poniéndola solamente en grado de importancia al lado de la construcción del panteón del Colegio, en el “Miami Memorial Park” --donde hoy reposan compañeros como Fernando Carrandi, Adela Jaume y Pompilio Ramos--, lo cual me enorgullece porque fue el primer proyecto a gran escala del segundo término de mis períodos de gobierno, hoy en su octavo año, como resultado de cuatro elecciones.
Pero en este día, me enorgullezco igualmente de anunciar que “ Papel Periódico” volverá a circular con su habitual regularidad, como nuestro órgano oficial, a partir del próximo año, sin que abandonemos nuestra misión de llevar el Colegio a todos los rincones del mundo, por la vía del Internet, cuya importancia queda probada cuando vemos hechos como el de haber recibido la solicitud de una periodista cubana recien llegada, que se comunicó con nosotros porque, sin saber que hacer una vez en Estados Unidos, aquí en Miami, supo del C.N.P. urdiendo en el Internet... Y así, igualmente, nos comunicamos con colegas y organizaciones afines en otros países, mediante el sólo hecho de sentarnos frente a una computadora.
Nuestro “Colegio de Periodistas”, que sigue siendo nacional aquí como lo era en Cuba, debido a que, aparte de su sede central de Miami (el Decanato como suele decírsele), tiene delegaciones en New York, New Jersey, Chicago, Los Angeles, Texas y Puerto Rico, fue fundado, de acuerdo al expediente que obra en las oficinas de Tallahassee que se ocupan de estas organizaciones, en el año de 1962, siendo su primer Decano Mario Barrera, quien ocupó el puesto por varios años.
Le siguió, el recientemente fallecido Carlos Romero; después estuvo Fausto Lavilla, quien mantuvo la posición por más de una década, hasta su muerte; y fue sucedido por Ramiro Boza, que gobernó por un período de dos años, que es el término entre una elección y otra. Posteriormente, hubo un período de Laurentino Rodríguez, al que le siguió Roberto Pérez Fernández, electo en tres ocasiones, y quien murió también ostentando el cargo. Su último bienio fue completado por Ariel Remos, que era entonces el Primer Vice Decano, y al que posteriormente la Junta de Gobierno le concedió el título honorífico de Decano Advitam, con el mismo entusiasmo que un día sus miembros votaron por otorgarle el de “Presidente de Honor” al Dr. Horacio Aguirre.
En los siguientes comicios, Armando Alejandre fue electo como el nuevo Decano, y sostuvo la plaza por un solo período, pues en medio de éste, su hijo, del igual nombre, fue abatido por las balas asesinas de la tiranía de Castro, como dije anteriormente, cuando iba a bordo de un avión de Hermanos al Rescate... Posteriormente, fui electo yo como Decano, en 1997 por primera vez, y reelecto en otras tres oportunidades al cargo, que ostento hasta la fecha, y que creo haber desempeñado con amor a la clase en general, y a mi profesión, en particular; haciendo que este organismo trabaje arduamente de acuerdo a los preceptos para los que fue constituido, con la responsabilidad y la importancia social de su organismo antecesor, el C.N.P de Cuba, que operó en la Isla desde 1943, hasta el 59 en que llegó Castro.
Aquí, en Miami, el Colegio lleva 42 años en funciones, durante los cuáles, sus dirigentes nos hemos ocupado de agrupar a los profesionales cubanos de la prensa, y de difundir por el mundo, lo mismo mediante artículos y entrevistas, que en conferencias dictadas en varios países por sus Decanos, la peligrosidad que significa el comunismo para cualquier sociedad democrática y organizada....
Pero este recuento no estaría completo sin mencionar a quien fue por muchos años un faro de la institución desde varios cargos, últimamente como Secretario Ejecutivo –nuestro recordado amigo y colega Willy del Pino--; y citar también la presencia en nuestra Junta de Gobierno, hasta hace unos meses, que murió, de Gustavo Parapar, Presidente que fuera de la Asociación de Reporters de La Habana, por lo que dedicamos simbólicamente este acto a su memoria... Fundada en 1902, la “Asociación de Reporters” podría conceptuarse como el “Alma Mater” del periodismo cubano, como dijera en un artículo de los años 50's, Osvaldo Valdés de la Paz.
Pero el Colegio, aquí en Miami, como en sus delegaciones, no sólo ha cumplido con todas estas actividades fecundas, muchas de las cuales escapan a la memoria por cuenta del tiempo transcurrido. Se ha preocupado también en reconocer los valores de la profesión en sus diferentes ángulos, a través del otorgamiento del “Premio Nacional de periodismo”, su más alto galardón, que han recibido antes, figuras importantes del periodismo escrito, radial y televisivo; y que hoy irá a manos de tres personalidades de no menos rango: la incansable luchadora contra el régimen de Castro, y periodista excepcional de larga trayectoria en todos los medios, lo mismo anglosajones que hispanoamericanos, Bonnie Anderson; quien arrastra en esa lucha el dolor de haber perdido a su padre, fusilado por el régimen de La Habana; el periodista de los deportes, de gran ejecutoria en el campo internacional, Felo Ramírez, que ascendió no hace mucho al “Hall de la Fama” de las Grandes Ligas del béisbol norteamericano por su inmensa carrera, como reportero y narrador; y el intelectual, historiador, escritor, periodista y articulista de singular estilo, Dr. Octavio R. Costa, del que los lectores esperan siempre la palabra sabia que ha caracterizado sus escritos, desde que fuera Director del periódico “Pueblo”, de La Habana, en los años de 1950.
Pero si queremos ahondar más en el tema, la trayectoria de cada uno de ellos, aunque bien conocida por todos, aparece en el página Web del Colegio (www.cnpexilio.org), en largo reportaje que escribí, y que luego fue publicado en el “Diario Las Américas”, para que no tuviéramos ahora que detenernos en esos detalles, que alargarían mucho esta intervención mía... En el campo deportivo, sin embargo, también recibirán diplomas de reconocimiento los exaltados al “Salón de la Fama del Deporte Cubano”, que dirige Marino Martínez, cuyos nombres serán dados a conocer por César Témes, Presidente de la Comisión de Deportes del Colegio de Periodistas, aunque sólo unos pocos de ellos podrán recoger su diploma, debido a que los demás han fallecido, como José Ignacio Olaechea –quien fuera Editor Deportivo de Diario Las Américas, por dos décadas--, y los inolvidables Manolo de la Reguera, Fausto Lavilla, Cuco Conde, Pincho Gutiérrez, Jess Lozada, Orlando Sánchez Diago, René Molina, Pedro Galiana, Eladio Secades, Jorge Cunill, Emilio Arrechaederra, Buck Canell y Llillo Jiménes, entre otros ... Para esos que no están aquí ya, será de todas formas, el homenaje póstumo que irá a mano de sus familiares.
El reconocimiento a profesionales de la prensa –entre los que sobresalió nuestro espectacular homenaje del año pasado a “Diario Las Américas” y su Director, Dr. Horacio Aguirre, por haber cumplido 50 años de estar editándose en Miami--, ha sido una de las misiones más satisfactorias que he tenido en estos ocho años de gobierno, secundado por cuatro Juntas de Gobierno distintas... En ese esfuerzo, ha habido también pergaminos otorgados a entidades y personas que, no siendo precisamente periodistas, han contribuido fielmente con el Colegio, haciendo posible con su compañía, que este acto anual se haga posible. A cada una de ellas queremos expresarle ahora nuestro agradecimiento y el de la Junta de Gobierno.
Y aunque en su momento escucharán sus nombres cuando sean llamados, no quiero omitir ahora los reconocimientos especiales que entregaré individualmente, y por distintas razones, al Dr. Manolo Reyes, a María Márquez, Miguel Piñeiro, Luis David Rodríguez, Marino Martínez, Aleida Leal, Osvaldo Ozón, Tony Ruano, Jorge Wehby, Manolo Alvarez y el mismo César Témes.
¿Pero de que valdría hablar del Colegio de Periodistas, si no lo hacemos del periodismo mismo haciendo un breve análisis retrospectivo de sus progresos?. Porque del periodismo que estudiamos en la escuela “Márquez Sterling”, de La Habana, al que se practica en la actualidad, hay grandes alternativas y diferencias substanciales; y, sobre todo, cambios técnicos, que nos hacen meditar; y que sugieren una mejor preparación profesional. Desde su misma denominación que va de “periodistas”, a la de “comunicadores”, como suele llamársele al profesional de la prensa en otros países hispanoamericanos, hasta la forma de ejercerlo, hay un largo trecho que vencer si se quiere seguir siendo competitivo en esta carrera.
No soy aún tan viejo como para que los adelantos me pongan en desventaja; pero sí entiendo que para triunfar en esta nueva era del periodismo, que ha cruzado de un siglo a otro, hay que estar muy bien preparado, intelectual, política y técnicamente; y seguir adelante como cuando pasamos de la maquinilla, activada por la presión de los dedos sobre el teclado, escribiendo un trabajo que reproduciría para su impresión, línea a línea, el linotipo de plomo, estaño y antimonio, que luego formaría un cuerpo que iba a los emplanadores en los talleres, y era fundido en una “teja” de plomo, que se adhería en los cilindros de las primeras rotativas, para su ulterior impresión. De ahí, tuvimos que pasar a redactar en la maquinilla eléctrica, y ahora lo hacemos en una computadora, que es el invento más grande y revolucionario para el periodista y el escritor de esta era.
Pero el periodismo impreso ha tenido que enfrentar también grandes retos de otros medios. La televisión, por ejemplo, que yo veía siendo un chico en los años de 1950 en las vidrieras de los establecimiento electrónicos de mi nativa Cuba –transmitiendo los juegos de pelota profesional--, se convirtió en el gran coloso que puede dar una noticia en el momento que ocurre, con imágenes a todo color y movimientos, como cuando, despavoridamente, vimos derrumbarse ante nuestros ojos las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York, en uno de los actos más barbáricos de toda la humanidad, perpetrado el 11 de septiembre del año 2001.
Y los satélites, que nacieron al calor de la conquista del espacio, la seguridad nacional y la observación del tiempo, son hoy el medio perfecto, no sólo para esos menesteres, sino también para que se haga posible que la imagen televisiva llegue a los hogares, aún si el hecho está ocurriendo del otro lado del globo terráqueo, o, incluso, en la luna o en otro planeta.
Por eso es preciso que los periodistas de hoy y del futuro --reporteros, redactores y comentaristas-- estén mejor preparados intelectualmente, y desarrollen su estilo al máximo, para que siempre el lector se sienta atraído por lo que escribamos, y cuáles son nuestras proyecciones; para llevar al público a través del trabajo editorial, un consenso lógico de ideas, sobre la base de la orientación profesional. Y de esa forma, confirmar las palabras del presentador de noticias y gran periodista de una cadena nacional de televisión en inglés, cuando dijo “para estar completamente informado, hay que leer los periódicos también”.
No quiero extenderme más de lo necesario, porque sé que habrá quienes digan palabras que no están en el programa, y particularmente, porque le he dejado el tema de Cuba y su liberación, que él maneja tan bien, al amigo, periodista, orador elocuente y Presidente del Colegio Médico Cubano Libre, Dr. Enrique Huertas, cuando llegue la hora del resumen del acto.
Mi pensamiento político y mi visión filosófica sobre muchas cosas, que no aparecen con frecuencia en el periódico, porque mi mayor dedicación ha estado siempre concentrada en el campo noticioso, la entrevista, el reportaje y el arte, la música clásica, la ópera y la cultura –esto último como especialización--, están , sin embargo, bien expuestas en mis siete discursos anteriores del “Día del Periodista”, en comparecencias de televisión y la radio, y, especialmente, en la conferencia que dicté en Barranquilla –“Cuba en la Prensa Internacional”--, todo lo cual está aún al alcance del lector, en la Página Web del Colegio, habiendo sido publicadas anteriormente en nuestro “Papel Periódico”, el tema con el que comencé y con el que termino. Gracias.
|
En el Día del Periodista Cubano Libre
Discurso del Decano del C.N.P. (e), Luis Felipe Marsáns, en la celebración del "Día del Periodista Cubano en el Exilio", el 22 de octubre, 2005. |
|
|
Antes de comenzar, debo advertirles que, tras un cambio de impresiones con mis colegas de la Junta de Gobierno, llegué a la conclusión de que los discursos de esta fecha no son tan bien venidos por cuenta de la consunción del tiempo; de manera que he suprimido el de clausura, dejando ésta como la única pieza oratoria del programa.
Pero me he propuesto también ser lo más escueto posible, pues si escuchar un discurso de cualquier índole produce un poco de ansiedad, al no saber cuando éste va a terminar, escribirlo, como hago yo, y luego emitirlo, tampoco es una panacea.
Después de todo, lo importante de esta obra del Colegio, que aún presido, está contenido en una decena de discursos de mis nueve años anteriores de gobierno, y en una conferencia que dicté en la Universidad del Caribe, de Barranquilla, Colombia; reproducidos todos en ediciones de “Papel Periódico”, y permanentemente expuestos en nuestra Página Web, www.cnpexilio.org, del sistema de Internet.
Sin embargo, hay cosas que siempre deben revisarse públicamente al final de un año fiscal dentro de la administración del Colegio –como ocurre en todos los cuerpos de gobierno--; y otras que vale la pena anticipar para mantener la comunicación institucional con el público, especialmente con aquéllos que, como ustedes, nos demuestran su lealtad, al venir a reunirse siempre con nosotros en esta fecha del Día del Periodista.
Por ejemplo, ¿cómo habríamos de pasar por alto la consolidación que han tenido en el último año las actividades y operaciones de este Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio –que a mí a veces se me antoja decir, de Periodistas Cubano -Americanos?.
Creado originalmente en 1962 para agrupar a los profesionales de la prensa que venían exiliados de Cuba por cuenta de la revolución comunista de Castro, y su censura de prensa, el Colegio no sólo cumple sus 43 años de vida continua, sino que tiene que estar satisfecho de que, siendo una de las primeras instituciones del exilio cubano en Miami –si no la primera--, ha cumplido cabalmente su misión --que extiende cada vez más por Internet--, llevando el mensaje doctrinal de la libertad a todos los países del mundo, a través de las publicaciones fomentadas por periodistas exiliados, y de conferencias dictadas en países de la América, por los distintos Decanos que me antecedieron, y hasta en Europa, como cuando Roberto Pérez-Fernández lo hizo en una Asamblea Mundial de la OAPI, celebrada en Madrid.
Esa labor inicial de transmitirle a los lectores de todas partes lo que ocurría en Cuba --que muchos gobiernos y pueblos foráneos se negaban a creer, sin aceptar la trascendencia que conllevaba la introducción del marxismo en la América continental usando nuestra Isla antillana como puente--, fue siendo recogida y aceptada gracias a los periodistas cubanos, agrupados bajo el Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio, y esparcidos muchos de ellos por el mundo, mientras que cumplían paralelamente con su labor noticiosa y objetiva, como corresponde a esta profesión.
Adicionalmente, el Colegio ha sido un faro, guía y protección para los profesionales cubanos de la prensa que salieron al exilio, dentro de las grandes limitaciones que establece un ordenamiento jurídico en éste –nuestro país de adopción--, donde no existen normas de colegiación para regular el ejercicio profesional, como aquellas que regulan a los abogados y a los médicos; pero más aún, teniendo que romper la barrera del idioma, que en un principio limitó al máximo sus funciones, por haber sido formados en el idioma español.
Pero pese a todos los inconvenientes, yo siempre recalco que hemos logrado nuestro objetivo histórico, porque si hacemos un examen de consciencia, tenemos que aceptar que no somos una organización de activistas, destinada organizar manifestaciones o desarrollar estrategias; sino una entidad de profesionales de la letra de molde, de intelectuales y comunicadores, que llevamos por delante la doctrina democrática y el anticomunismo.
Elevando esos conceptos, precisamente, hoy reconocemos a dos dignos representativos de las letras, en atención a sus fecundas trayectorias; y aunque en su momento se hablará más acerca de ellos, les adelanto que el “Premio Nacional de Periodismo 2005” se les ha adjudicado a Enrique Ros, literato dedicado a analizar y divulgar la realidad histórica de Cuba, en unos 10 libros; y a Vicente Pedro Rodríguez, quien editando el periódico “La Voz de la Calle”, desde hace 25 años, ha contribuido a crear una comunidad mejor informada y orientada.
“Vicentico”, como le llamamos cariñosamente en el Colegio, es también el Presidente de la Cámara de Comercio Latina de Hialeah, y, fundamentalmente, Primer Vicedecano de la actual Junta de Gobierno de esta organización, en la que ha realizado una labor sobresaliente a lo largo de varias décadas. No quiero adentrarme mucho en el historial de Enrique Ros, porque para ello he podido lograr el privilegio de que Remedios Díaz Oliver esté aquí para presentar la obra de este caballero.
Deseo a toda costa mantener mi promesa en el sentido de la brevedad, y voy a hacerlo; pero no sin antes darles la bienvenida oficial a los nuevos miembros que han ingresado en el último año en nuestras filas, y que con su amor a la profesión y a este organismo en particular, ayudan nuestro constante engrandecimiento, especialmente la señora Paulina Fátima Aly --productora de programas de televisión y de noticieros en canales neoyorquinos--, quien proyecta ya la realización de un documental sobre los orígenes, ideales y programas de trabajo del Colegio Nacional de Periodistas Cubanos en Miami, y en sus delegaciones de otros Estados de la Unión Americana; para que sean exhibidos luego por la televisión local y la de fuera.
Valga decir también, que Paulina escribió la novela "El Castillo de los Ultrajes", que trata sobre la vida de los presos políticos que el régimen de Castro tiene encerrados en Mazorra; y que fue impresa por el Editorial Betania, de España, en el año 2000.
Antes de terminar, quiero agradecerles a todos ustedes la comparecencia a este solemne acto del Día del Periodista Cubano, recordando la primera edición de “Papel Periódico de La Habana”, en 1790; y conmemorando los 43 años de existencia de esta institución, creada gracias a la iniciativa visionaria del ya fallecido colega Mario Barrera, junto a un grupo de notables compañeros, que tampoco viven.
Vaya, pues, este micrófono de regreso a los dos formidables Maestros de Ceremonias y animadores de nuestra tarde –Aleida Leal y Armando Rodríguez Alemán--, quienes yo estoy seguro que les proporcionarán durante el resto de esta celebración, una estancia muy agradable, junto a las interpretaciones de nuestro artista invitado.
Y en estas últimas palabras mías, cómo no pedirle también a Dios, la paz eterna de aquellos periodistas que yacen a su diestra en espíritu, mientras que sus restos descansan en el panteón del Colegio, en Miami, o en otros lugares de Cuba y el Universo entero. Muchas gracias.
Estimados colegas, personalidades,y amigos; señoras y señores:
Hace diez años ocupé esta tribuna por primera vez, en mi inauguración como Decano del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, después de una abrumadora elección, que siguió repitiéndose en años posteriores, hasta llegar a la del 2005, en la que trate de retirarme sin que mis compañeros de la Junta de Gobierno lo aceptaran.
Hoy, en la celebración del 44 aniversario del Colegio, vengo a hablarles por última vez como Decano, porque así lo condicioné en la última elección, y así fue publicado en el “Diario Las Américas”, donde trabajé durante 30 años, hasta mi reciente retiro, a finales del 2005.
Esta última elección fue un deseo expreso por parte de la Junta de Gobierno, y una decisión inevitable de mi parte, que ambos debemos cumplir cuando, dentro de unos pocos meses, llegue el periodo electoral, para que se produzca un cambio total de gobierno en la junta directiva del Colegio, como corresponde al tipo de democracia que reina en este país y que deseamos para Cuba. Y aunque nuestro Reglamento 2000 no fija término para un Decano, creo que más de 10 años, es demasiado para uno y para otros.
Francamente, nunca pasó por mi mente el haber gobernado el Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio por tanto tiempo, y el hecho de haberlo hecho --por petición reiterada de los miembros de la Junta de Gobierno--, me llena de orgullo y satisfacción.
Durante esos años, he tenido la oportunidad de trabajar por la clase periodística al más alto nivel posible, y de hacer que se construyera un panteón de 18 bóvedas para los periodistas que fallecían sin recursos económicos para que sus familiares pudieran darle cristiana sepultura; y, como si esta gestión humanitaria fuera poco, tuve la oportunidad de exponer la realidad de Cuba en una convención periodística que tuvo lugar en la Universidad del Caribe, de Barranquilla, Colombia, al igual que habían hecho en otros países los Decanos que me antecedieron. ¡Y de sorprenderme sobre lo poco que se sabía sobre la realidad cubana en el exterior!.
Creo que esta labor, incluyendo la difusión de las actividades del Colegio por el Internet, en la Pagina Web www.cnpexilio.org, debe ser continuada hasta la caída del régimen comunista de La Habana, por quien venga a ocupar mi cargo tras las próximas elecciones, secundado por los integrantes de su Mesa Ejecutiva y su cuerpo legislativo, que son los Diputados.
Me he sentido honrado y feliz con este trabajo que ocupó gran parte de mi vida durante estos 10 años, y agradecido a aquellos colaboradores de la Junta de Gobierno, que en la época de la construcción del panteón, me acompañaban casi a diario a cada uno de los cementerios que existen en este pueblo, buscando el que mejor precio nos diera para hacer posible la obra sujeta al dinero exacto que teníamos para ello, que, además deja en su piedra monumental el testimonio de nuestra estancia aquí.
He tenido también la satisfacción y el honor de premiar la labor periodística de muchos colegas, de la época de la Republica y del Exilio, y de compartir cada año esta celebración del Día del Periodista, en esta misma sala del Renaissance, que la encantadora Rosa María y su equipo de trabajo, ha puesto a la disposición del Colegio dentro de nuestros parámetros económicos.
Pero este año --mi último año--, ha tenido también sus quebrantos y tristezas, que no quiero pasar por alto: La muerte, como en ocasiones anteriores, se ha llevados a queridos miembros de la Junta, particularmente al Dr .Vicente Grau Imperatori, tan querido por todos en cada una de todas las asociaciones de exiliados a que perteneció, siguiendo en fila a otros renombrados periodistas del Colegio que fallecieron unos tras otros en el curso de la Década, en tal medida que puedo decirles que este Colegio ya es otro. Dos de ellos, Lucila García y Grau Imperatori recibirán hoy por manos de sus familiares un diploma póstumo que la Junta ha acordado otorgarles.
Y aunque sin diplomas, porque sus periodos de gobierno están ya muy atrás en el pasado, quiero también enviarles un mensaje póstumo a quienes hicieron de esta institución de los periodistas cubanos, el bastión indiscutible e histórico que llevó la verdad de Cuba al mundo entero: mis antecesores Mario Barrera (el Decano Fundador), Carlos Romero, Fausto Lavilla, Ramiro Boza, Laurentino Rodríguez, Roberto Perez-Fernández y Alberto Armando Alejandre, al igual que el incomparable Arturo (Willy) del Pino, el Secretrio Ejecutivo que se levantaba cada mañana temprano, con más de 80 años, a abrir las oficinas del Colegio y resolver los problemas de la administración. Que en paz descansen todos.
No quiero tampoco pasar por alto la labor fecunda a favor de la libertad de Cuba, en sus reportajes y artículos de fondo, del también Exdecano, que aún vive, Dr. Ariel Remos, a quien le extiendo mi saludo.
Antes de que pasemos al almuerzo, entregaremos, como siempre, algunos diplomas, y luego Aleida Leal (a quien el Colegio y yo en particular le extendemos igualmente nuestro pésame por el reciente fallecimiento de su hija Alina); y Manolo Rodríguez Alemán, que harán de la nostalgia de esta despedida, una tarde de felicidad, como ellos saben.
Gracias a nuestros patrocinadores que nos acompañan hoy aquí como siempre, individual y colectivamente como corporaciones, y a los que, quizás no estando hoy, lo han hecho durante los diez años de mi gobierno.
El año que viene tendrán aquí a un Decano de estreno, pero me gustaría decirles que en el corazón de este que se va con la satisfacción del deber cumplido, ustedes estarán permanentemente, hasta siempre. Buenas tarde, y muchas gracias.
|
Ante la Confederación de periódicos hispanos de Estados Unidos
. |
|
|
Señora Lina Martínez, Presidenta de la "Federación de Propietarios de Periódicos Hispanos", quien comparte las labores editoriales de "La Información", de Houston, en compañía de su esposo, Emilio Martínez Paula, Delegado en aquella Ciudad del C.N.P. ... Señores Mario Duarte, y Manuel Toro, Vicepresidentes de esta entidad; Señor Vicente Rodríguez, Secretario, Director de la Voz de la Calle de Miami, y también Vicedecano del Colegio de Periodistas que Presido... George Villalobos, vuestro encargado de Relaciones Públicas; y Eladio Armensto, Tesorero, aquí y en nuestro Colegio también, además de director de "El Nuevo Patria", de Miami; y señor Mario Ciria, Director del Periódico Continental, de Nueva York, cuyo padre fue uno de mis profesores en la Escuela de Periodismo, Manuel Marquez Sterling, de La Habana..
Señoras y Señores:
Como Decano del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, fundado hace 40 años en esta ciudad por el inolvidable Mario Barrera --y que ha agrupado desde entonces a periodistas de gran talla--, me siento orgulloso de haber sido invitado a esta convención anual, en que vuestra entidad se reúne para revisar los asuntos que son de mayor importancia para los periódicos hispanos que se editan en Estados Unidos.
Sabía de la existencia de esta institución, pero poco conozco de ella como para emitir un juicio acerca de sus actividades. Sin embargo, el hecho de que esté formada por periódicos hispanos solamente, en un país de habla inglesa que también es el más importante del mundo, le da ante mis ojos, un carácter trascendental.
Las instituciones periodísticas en español, no solamente cumplen el cometido de llevar la información y la orientación doctrinal a aquellos que no entienden el inglés, sino que consagran el uso e importancia de nuestro idioma materno, que ha dado a través de la historia muchos excelentes escritores y periodistas.
Para los que procedemos de Cuba, el periodismo hispano de este país sirvió y sigue sirviendo para alertar a los pueblos del mundo sobre el peligro de caer bajo regímenes totalitarios como es el de Fidel Castro, que se ha valido de todos los medios para mantener su dictadura durante casi medio siglo.
Francamente, cuando llegue aquí como exiliado en el año de 1962, hubiera sido imposible pensar que ésto ocurriera, pero ahí está, y tenemos que seguir combatiendo su doctrina nefasta.
Y para los periodistas hispanos que proceden de otros países, también es importante que tengan la oportunidad de llegar a los suyos y de ventilar en su propio idioma sus problemas particulares y los de la humanidad entera, razón por la cual les extiendo también un saludo amistoso y mi admiración profesional.
Claro, que yo no he venido aquí en calidad de orador ni conferencista, de manera que no voy a alargar estas palabras. .... Palabras que sólo intentan agradecer la invitación que me ha hecho este cuerpo.
En nombre del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio, y como su Decano, felicito a todos, y particularmente a su Presidenta, Lina Martínez, por la labor que se han planteado en beneficio de la libertad de prensa, la información adecuada y la orientación constructiva; y los aliento a que mantengan la vigencia de cada uno de los medios de que son propietarios, porque con ello, no solamente se verán cumplidos los ideales que mencioné anteriormente, sino también, la posibilidad de abrir oportunidades de trabajos para periodistas hispanos que, de otra forma, se verían imposibilitados de ejercer.
Y al mismo tiempo, para que sigan contribuyendo a la expansión del mercado periodístico en español, dirigido al consumo latinoamericano en su propia idiosincrasia. Gracias por su atención, y buenas tarde.
|
Discurso en la celebración del 20 de Mayo, 2005, respondiendo a una petición del Presidente del Círculo de Periodistas, José Carreño.
. |
|
|
Señoras y se señores:
Como Decano del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio”, me siento hondamente complacido y honrado de haber sido invitado a este acto en compañía de los colegas de la Junta de Gobierno, por parte del “Círculo Nacional de Periodistas de Cuba”, que preside el colega José Carreño; y particularmente a que ocupe esta tribuna de ustedes, en una ocasión tan especial como es la de conmemorar un año más de la primera independencia de Cuba, de manos del colonialismo español de entonces, en 1902.
Fue por esos días, precisamente, que surgió el primer organismo periodístico que agrupó a profesionales de la prensa, bajo el nombre de “Asociación de Reporters”, de manera que este acto de hoy lleva implícita una doble significación.
Pero aparte de estas fechas y de los hechos que podamos conmemorar en esta reunión, resulta igualmente importante que, por primera vez en quince años o algo así, miembros del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio”, fundado en 1962 por Mario Barrera y un grupo de los primeros periodistas exiliados, nos reunamos aquí con ustedes, quienes pertenecieron también a nuestra institución y que yo los sigo viendo como miembros que vuelven a formar parte del organismo que me he honrado en presidir por los últimos ocho años, entrando ahora en lo que yo creo que sea mi último bienio, hasta llegar al año 2007.
Y antes de culminar este mandato, espero también que todos estemos reunidos bajo el mismo techo, como era en un principio, no sólo en una celebración como esta, unidos al “Círculo”, en otro 20 de mayo, sino celebrando el “Día del Periodista Cubano”, el 24 de Octubre.
De ahí la trascendencia de estar hoy aquí, para celebrar la Independencia de la República de Cuba, en 1902, pero también para restablecer una cooperación y un entendimiento que nos lleve nuevamente a la unidad, en honor a la lucha por la libertad de Cuba, por la que todos colaboramos desde nuestras respectivas trincheras ideológicas y doctrinales, llevando el mensaje de la libertad a todos los confines.
Asimismo, entiendo que este acto debe ser igualmente sinónimo de la solidaridad profesional y de la unidad entre los que nos abrazamos al sacerdocio de la información y la orientación a través de la prensa escrita, radial y televisada, cumpliendo nuestros deberes con dignidad, y, fundamentalmente, con el sentimiento patriótico por llegar a una Cuba libre del comunismo.
Por otra parte, sé que tradicionalmente este “Círculo de Periodistas” ha venido honrado en esta fecha a periodistas que fueron y son representativos de esta profesión sacerdotal, y que hoy lo hará una vez más en la figura del colega Luis David Rodríguez, compañero de “DIARIO LAS AMÉRICAS”, al que felicitamos en su regocijo, que es el nuestro.
Con la misma intención, quiero aprovechar esta oportunidad para enviar nuestro saludo y nuestro reconocimiento al Vicedecano de nuestra Junta de Gobierno, Vicente Pedro Rodríguez, por arribar en esta fecha también su periódico “Las Voz de la Calle”a su vigesimosexto aniversario: 26 años de labor fecunda por los mismo postulados que cité anteriormente.
Para terminar estas palabras, que no deben extenderse más, quiero hacer llegar, en mi nombre y en el de la Junta de Gobierno del C.N.P., mi más alto testimonio de gratitud por esta invitación para dirigirme a ustedes en tan significativa ocasión, reiterándoles al Presidente Carreño y a todos los miembros de su directiva --muy especialmente a mi compañera de la Escuela de Periodismo “Manuel Márquez Sterling”, Fefa Quintana--, mis votos porque nadie olvide la significación histórica de este acto de hoy, no sólo para mí y los demás miembros de nuestra Junta de Gobierno, sino para todos los que integramos, con orgullo, la gran clase periodística del exilio cubano. Muchas gracias.

LUIS FELIPE MARSANS, DECANO DEL C.N.P. DE 1997 AL 2007
Ultimas intervenciones de Marsáns antes de entregar el cargo de Decano del CNP al elegido para sustiturirlo
He querido hacerme cargo esta vez de la invocación religiosa, no sólo por el carácter histórico que tiene esta corta reunión preelectoral, sino porque para mi, en el terreno de lo personal, será la última de mi larga carrera como Decano, en la que, durante diez años, solamente he faltado a una sola sesión, cuando estuve recluido y moribundo en un hospital, a causa de una peritonitis, por cuya recuperación, Señor, te doy todos los días mil gracias.
Pero Señor, todos los miembros de esta directiva, te damos las gracias también, por habernos permitido cumplir con nuestro trabajo, patriótico, a favor de la libertad de Cuba; y profesional, por un periodismo mejor y bien orientado; y, en mi caso, por haberme permitido el honor de llevar una larga permanencia presidencial como Decano, gracias a la petición expresa y por elección de las diferentes Juntas de Gobierno que he tenido, de las que estoy feliz, orgulloso y complacido, en sentido general.
Pero al hacer esta invocación a ti, Ser Supremo, queremos pedirte, además de una pronta liberación de nuestro país de origen del dominio del comunismo, salud, vida y clarividencia para quienes integrarán la nueva Junta de Gobierno, de manera de que puedan cumplir su trabajo cabalmente, como lo hice yo, siguiendo la trayectoria de aquéllos que ya no están con nosotros, porque la muerte, que ha sido, quizás, el peor enemigo de nuestras actividades, se los ha llevado.
Por todo ello, quiero dedicarles el tradicional minuto de silencio por los caídos, a aquellos con los que trabajé en esta Junta de Gobierno hace varias décadas, y cuyos recuerdos llevo en mi corazón, porque con ellos comencé, como Diputado, hasta llegar, a la posición que he ostentado por diez años, habiendo ocupado antes casi todos los cargos de la Junta de Gobierno, menos el de Tesorero.
|
Fueron ellos, Mario Barrera, Carlos Romero, Fausto Lavilla, Laurentino Rodríguez, Ramiro Boza, Roberto Pérez-Fernández, Armando Alejandre, Juan Morenza, Willy del Pino, Armando García Sifredo, Mauricio Hernández, Luis Fernández Caubí, Máximo Sorondo, José Beamud, José Elías Bello, Luis Osvaldo Escobar, Isa Caraballo, Guillermo Martínez Márquez, Giraldo Casanova, José Marín Collazo, Pompilio Ramos, Benigno Ruiz Palau, Jorge Alexander Agüero, Antonio Perdices, José Antonio Fernández Porta, Evaristo Savón, Silvio Fontanillas, Joaquín de Posada, Fernando Carrandi, Manuel Mariña, Adela Jaume, Gustavo Parapar, Néstor Suárez-Feliú,Vicente Grau Imperatori, Orlando Naranjo, Sergio Potts, Rafael Mena, Olimpia Rosado, José Luis Masó, José Manuel Fuentevilla, Lucila Negrín de García y José Antonio Márques; así como aquellos que pueda haber olvidado involuntariamente, al igual que a los que han muerto luchando dentro de la Isla por la libertad de Cuba, algunos en las cárceles. Que descansen en paz bajo tu seno, Señor.
ALGUNOS PUNTOS QUE QUIERO DESTACAR ANTES DE CERRAR MI CICLO DE DIEZ AñOS DE GOBIERNO
En atención al carácter histórico de esta breve reunión, que solamente tiene por objeto, además de los puntos tratados ya (como la invocación a Dios, y la lectura del acta), dejar en claro algunos pormenores administrativos importantes, y los relativos a la transición de poderes, quiero expresarles en este informe final, que entregaré el Decanato a quienes sean elegidos por mayoría de votos (vale decir, Decano y Junta de Gobierno de una de las dos candidaturas o de las dos combinadas mediante votos individuales) después de ser informado del conteo oficial por la señora Vilma Planas, Presidenta de la Comisión Electoral, sin ninguna más apelación, debido a que me consta que ella y el resto de los miembros de la Comisión Electoral que designé en mi condición de Decano –particularmente del Secretario, Roosevelt Bernalt, que redactará el acta en la que se certificará quiénes son los elegidos--, han trabajado arduamente, con seriedad y honestidad, para que esta elección sea un modelo, donde se miden por primera vez en muchos años dos candidaturas, en lugar de la tradicional única, denominada Unidad Profesional.
Quiero agregar, en apoyo de la Tesorería, que en el último chequeo, efectuado por mí el 14 del corriente mes de junio, existía en nuestra cuenta bancaria del “Region Bank”, la suma de $ 13,023.02, menos los cheques en tránsito en el promedio acostumbrado; y que todos los Estados de Cuenta de estos diez años, como de los años anteriores de existencia del Colegio, están bajo la custodia del actual Tesorero, Abelardo García Berry, debidamente chequeados, aprobados y certificados por la firma Guillen &Associates, de Coral Gables, y que sus papeles físicos están bajo llave en un gavetero metálico de esta oficina, así como los de años anteriores yacen en un closet del pasillo, junto a otras propiedades de oficina del Colegio, tales como documentos antiguos y cuadros de Adela Jaume, traídos aquí por María Feria cuando la artista murió. Además, una gran cantidad de ejemplares del libro de la Historia del Boxeo, editados por Willy del Pino, que no pudieron venderse en su totalidad.
Aclaro estos pormenores para dejar constancia por escrito, porque el closet en cuestión no pertenece al Colegio, sino al Centro Comunitario Manuel Artime en que operamos por el pago de un alquiler mensual, que, bajo la dirección de Lilia Varas, convino en compartirlo con nosotros, hasta que hace poco, se me pidió la llave, porque el gobierno de la “Ciudad de Miami”, propietaria de este inmueble, según se me dijo lo quería para sí, motivo por el cual la Junta de Gobierno electa deberá ventilar el asunto con la señora Varas y reubicar en nuestra oficina u otra parte, las propiedades del Colegio, guardadas en ese closet.
Durante las semanas entrantes, después de los pagos de primero de mes de julio, estaré junto al nuevo Decano y al nuevo Tesorero, así como al Tesorero actual, haciendo el correspondiente cambio de firmas en la cuenta, momento desde el cual, los nuevos ejecutivos serán únicamente los responsables del Tesoro.
(Valga mencionar, también en apoyo de la Tesorería, que si el balance de la cuenta bajó de casi $16,000 del mes pasado –exactamente-- $ 15,944.36, a $ 13,693.00 en éste, ha sido por los grandes gastos en que hemos incurrido, como la edición de “Papel Periódico”, franqueo de correo para enviarlo a los miembros, al igual que las boletas electorales, y todo el papeleo, sobres y materiales correspondientes a este evento; el pago del seguro anual que se nos exige tener, y la compra del refrigerador y de una mesa para la cena de la Convención Anual de la Junta Patriótica Cubana).
Para concluir, quiero decirles que también quedaré relevado desde el momento de la toma de posesión, después de saberse quienes son los ganadores, de toda responsabilidad, como lo he hecho hasta ahora, en términos de comparecencias regulares a la oficina o a los lugares públicos en representación de la entidad, presidir las sesiones y de hacer los pagos de alquiler, impuestos citadinos y corporativos al municipio de Miami, el Condado de Miami-Dade y al gobierno estatal, responsabilidades que, como dije antes, quedarán en las manos de la nueva directiva.
En su momento, entregaré también las llaves de la oficina a los electos, y dejaré de recibir el reembolso de la gasolina que se estipuló, no para mí, sino para todos los que ocupen el cargo de Decano. Finalmente, quiero aclarar que la nueva Junta de Gobierno será en lo sucesivo la responsable de editar la página del Internet, que he venido haciendo sin percibir retribución alguna, ya que los únicos que reciben sus respectivos estipendios para ello, son el programador --que es quien tiene la llave, técnicamente hablando--, para abrir y cerrar los capítulos y el que nos proporciona el llamado servidor, desde que el Primer Diputado, Miguel Piñeiro, que lo cubría gratuitamente añadiendo ese capítulo al de “Miami en sus Manos”, publicación que ya vendió a otro empresario.
A Miguel, un miembro que siempre ha aportado numerosas contribuciones en metálico, y en publicidad para nuestra organización cuando era dueño de “Miami en sus Manos”, quiero expresarle un agradecimiento especial, tanto como a la Vicedecana Vilma Planas y al Secretario Bernal, por su arduo trabajo de años en importantes proyectos de la institución, como han sido los banquetes anuales y la coordinación impecable de estas elecciones que tendrán lugar hoy, tras meses de preparación. Así también aprecio el trabajo extraordinario de Abelardo García Berry en la Tesorería; y agradezco a Vicente Rodríguez que haya puesto a la disposición del Colegio y a mi particularmente, las páginas de su periódico “La Voz de La Calle”, cuando dejé de trabajar en “Diario Las Américas”, y me vi imposibilitado de escribir allí, como lo hice reiteradamente durante muchos años, incluso desde mucho antes de ser Decano.
Ahondando en el Internet, conviene dejar en claro que mi página propia, que seguiré escribiendo bajo http://www.luisfelipemarsans.com/ seguirá saliendo al espacio cibernético porque el pago de los derechos con mi propio peculio ‘’sin que tenga nada que ver con la del Colegio’’ y por lo tanto tengo la llave de entrada, y la facilidad de hacerla completamente, mediante un sistema mucho más sencillo y barato que la del Colegio. De paso servirá para que puedan seguir leyéndome aquellos que les interese.
Dicho ésto, sólo me queda despedirme de ustedes con el afecto y la consideración del caso, como ya hablamos anteriormente de eso en forma individual, y desearles buena suerte a los aspirantes. Pero por arriba de todo, en mi nombre y en el de mis antecesores –la mayor parte de ellos fallecidos ya-- pedirles que velen por la supervivencia, el honor, el prestigio, la integridad y la gran historia del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba”, tanto en la Isla, cuando éramos libres allá, como aquí en el exilio, donde llevamos 45 años de existencia, como ninguna otra organización. Ahora, pues, a votar.....!
Nueva agresión del comunismo contra la prensa en la Venezuela de Chavez
Por Luis Felipe Marsáns
Una de las primeras instituciones democráticas que ataca y confisca el comunismo en su intento por subvertir el orden y dominar a los pueblos libres, es la prensa, que más tarde convierte en su principal aparato de propaganda y adoctrinamiento masivo.
Los que nacimos en Cuba y vimos cómo Fidel Castro fue capaz de hacerlo para convertir a la Isla en el centro de penetración de la entonces Unión Soviética en Occidente, podemos dar fe de eso, y comprender claramente el por qué Chávez está arremetiendo ya contra los canales de televisión independientes.
Por eso, en el “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio” admiramos y apoyamos las enormes protestas del pueblo venezolano al primer ataque contra un canal de televisión independiente que ha perpetrado este discípulo de Castro, imponiendo su mordaz cesura tan temprano, al retirarle el derecho a transmitir a Caracas Televisión, quitándole la licencia y prácticamente, encautándoles sus equipos.
Es la táctica que le enseñó en La Habana su maestro, Fidel Castro, juntamente a los lemas que le dieron carácter a la revolución –llamada al comienzo, cubana como las palmas, y muy poco tiempo después, marxista leninista--, al igual que Chávez hace hoy con su movimiento “bolivariano”, que confunde e identifica con el "socialismo".
Por eso, los hombres libres del mundo, verdaderamente demócratas, confiamos en que con la muestra de Cuba, y de un Fidel Castro que lleva casi 50 años en el poder destruyendo los sentimiento de nacionalidad y el avance de lo que siempre fue la primera nación económicamente progresista del Hemisferio –gracias a su asociación de entonces con Estados Unidos--, admiramos a los venezolanos que se han empinado desde muy temprano contra la política comunista de Hugo Chávez, antes de que ésta pueda llevar su país a las ruinas que hoy es Cuba.
Hipócritas y embusteros, estos líderes vendidos a ideologías extra continentales y a filosofías políticas mentirosas, se expresan demagógicamente para deformar el concepto de lo que ha sido la progresista trayectoria de la democracia representativa, que ha logrado más que ningún otro sistema socioeconómico, el avance de la Humanidad, y el bienestar de un sistema de vida que todos ambicionan, pero que no saben cómo lograrlo.
Y mientras tanto, hablan de libertades, para conculcarlas, aludiendo como pretexto un supuesto delito de traición al pueblo, cuando son ellos quienes traicionan las libertades e intereses verdaderos de sus pueblos, despojándolos de los más elementales derechos inherentes a la libertad de pensamiento y la expresión de la prensa libre, al tiempo que los engañan con doctrinas erróneas y fracasadas, y con promesas que no han hecho más que destruir la libertad y bienestar de países como Cuba.
Porque nos ataña severamente como cubanos de origen –hoy convertidos en ciudadanos estadounidenses-- y como informadores y orientadores libres, los miembros del “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio” –fundado hace 45 años en Miami por profesionales de la prensa escrita, radial y televisiva que fuimos privados por la revolución de Castro de nuestros derechos a expresarnos libremente, condenamos la decisión de Hugo Chávez en Venezuela al silenciar las transmisiones de “Caracas Televisión”; y aplaudimos solidariamente la fuerte respuesta de rechazo del estudiantado y del pueblo libre de ese país a semejante medida, para lograr que Chávez no continúe en la pendiente del socialismo (léase comunismo), que hundirá a la postre a su país, a pesar del petróleo, como ocurrió en Cuba, que pese a haber sido el gran productor y exportador azucarero, hoy tiene que importar el azúcar para su consumo de otros países.
Declaraciones anteriores “al concluir estos 10 años en de Decanato de los periodistas cubanoamericanos”
|
|
|
|
|
|
|
Por Luis Felipe Marsáns
Mi mandato presidencial como Decano del “Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio” concluye técnicamente este sábado, 26 de mayo (último del mes), después de 10 años consecutivos de ocupar el cargo, pero no será hasta el 30 de junio, cuando se conozcan los resultados de las próximas elecciones generales –primera en una década en que no aparezco como candidato--, que entregaré el cargo al elegido, que pudiera ser Vicente P. Rodríguez o Abelardo García Berry con sus correspondientes candidaturas a la Junta de Gobierno.
“Fui electo por primera vez el último sábado de mayo de 1997, y, a excepción de cuando murió Willy del Pino, en que la coincidente elección se pospuso hasta el mes de Junio en honor a su memoria, siempre he asumido, en las otras elecciones, el último sábado de mayo, como lo estipula el Reglamento vigente de esta institución”.
“En esta elección del 2007, donde por razones organizativas y fuera de lo común --al no poder ponerse de acuerdo a los aspirantes a Decano en una sola candidatura--, ha habido que extender también un mes la fecha de los comicios, por lo que entregaré el Decanato al ganador, el 30 de junio, cuando los comicios concluyan”.
“Sin embargo, los miembros de esta Junta de Gobierno que presido, seguiremos gobernando –yo como Decano, y ustedes en sus respectivas posiciones— hasta que haya una nueva Junta de Gobierno elegida, juramentada y en pleno uso de sus facultades; aunque me ha parecido bueno señalar que técnica y jurídicamente, nuestras funciones concluyen hoy, para mi, exactamente diez años después que juré mi cargo de Decano por primera vez”.
Como ha venido diciéndose, esta elección pondrá término a una era de este Colegio de Periodistas Cubanoamericanos, que presido desde 1997, por lo que creo necesario, o, por lo menos, conveniente, hacer un repaso de nuestras actividades principales, independientemente de las interioridades a que ya me referí en la sesión pasada, y que no deseo volver a tocar.
Desde el principio de mi gobierno, me propuse levantar la calidad profesional del trabajo de los miembros de este Colegio como tales, añadiéndole a sus actividades –hasta ese momento concentradas en la cuestión política únicamente--, otros aspectos, fomentando actividades que hicieran a todos, propios y extraños, sentirse orgullosos del nivel periodístico de los exiliados cubanos y su organismo rector, y creo haberlo logrado con creces, lo cual me llena de orgullo.
Las diez celebraciones del Día del Periodista que presidí, en magnos actos, a cuya preparación ayudaron miembros de las diferentes Juntas de Gobierno que he tenido en todos estos años, han sido modelos de solemnidad, y han servido para premiar a colegas que vinieron destacándose a lo largo de esta última década –como lo hicieron anteriormente también en Cuba--; así como a instituciones del exilio que sentaron pautas culturales, patrióticas y sociales en el mismo período, como el Museo Cubano que preside la doctora Ofelia Tabares, en el ámbito de la cultura y el arte; y periódicos tanto diarios como tabloides semanales, que regaron entre esta comunidad de Miami, más hispana que anglosajona a la hora de leer noticias, el acontecer cotidiano, y las noticias más importantes de todo el mundo, acompañadas por la orientación de sus directores y columnistas.
Con el mismo espíritu, emití cada año un discurso o mensaje de orientación y sobre el estado del Colegio, con informaciones institucionales importantes, y, sobre todo, sugiriendo la política a seguir para mantener el crecimiento digno de nuestro organismo, dentro de la justicia, la libertad y el decoro, pero siempre apartado de conflictos estériles y de divisiones infecundas.
Para ello, la creación de nuestra página Web (que debo admitir que no fue una idea mía solamente, pero que sí aprobé con ustedes su costo mensual de mantenimiento desde que fue creada hace años), fue el recurso más instrumental que hemos tenido para la divulgación de nuestras actividades, noticias, artículos e ideales a través de un lustro, manejada gratuitamente por mi mismo --eso sí--, informativa, orientadora y técnicamente, desde lo que podría catalogarse como el Centro de Computación del Colegio, en mi casa, con mis equipos propios solamente, ya que el programador, cobrando una cuota de $ 50.oo al mes, sólo nos servía para abrir secciones a las cuales no teníamos acceso; al igual que se le pagaba otro pequeño estipendio anual al que nos provee el servidor, desde que Miami en sus Manos, de Miguel Piñeiro, fue vendida a otra empresa.
Y gracias a eso, tuvimos siempre un órgano de expresión, incluyendo un interesante material gráfico, que sustituyó idóneamente en el tiempo, la ausencia de “Papel Periódico” cuando no se publicaba, hasta que en mis últimos meses en este cargo, decidí que se reanudara su publicación, como todos pueden ver. Todo ello prendió una llama de confianza y de orgullo entre nuestros miembros, lo que espero que la nueva directiva continúe.
Pero no puede perderse de vista la enorme desintegración que la muerte ha venido trayendo –y seguirá haciéndolo entre los miembros de más avanzada edad o enfermos—, pero ese fenómeno no deberá borrarnos, con la ayuda de Dios, de nuevos miembros y de periodistas de ascendencia cubana formados en el exilio que se nos han unido, a partir de un día en que destaqué ese fenómeno en uno de mis discursos, lo que trajo aquí a muchos de ustedes. Y cuando hablamos así, recordamos a los caídos, como fue el caso del doctor Luis Fernández Caubí, fallecido a sólo unos meses de tomar posesión como Primer Vicedecano de mi primera Junta de Gobierno--, tendiendo un velo de tristeza y dejando un vacío difícil de llenar, porque, además, él era abogado revalidado en el Estado de la Florida.
De todos estos hechos, es fácil de comprender el por qué, durante mi segunda administración y con el abrumador respaldo de mi Junta de Gobierno de entonces, fabricáramos un panteón de 18 bóvedas, logrando además para ello, conseguir un precio increíble, que se doblaría en su monto si fuéramos a hacerlo hoy, y que aseguró un sepelio digno para cuatro compañeros, hasta el día de hoy.
Así continuamos la lucha por seguir llevando al mundo que todavía vivía equivocado por esa época sobre la peligrosidad de lo que era el comunismo, y de cómo ese sistema estaba destruyendo a Cuba cada vez más, por lo que aceptamos una invitación para ir, y fuimos, a dictar una conferencia en la Universidad Autónoma del Caribe, en Barranquilla, Colombia, donde pusimos al descubierto las patrañas de Fidel Castro que eran totalmente ajenas allí, país concentrado un sus propios y muy graves problemas. *
Irónicamente, la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética, no fueron suficientes para resolver el caso de Cuba, y aquí estamos todavía luchando por lograrlo.
En el orden económico, cambiando de tema, valga decir que si bien hay meses del año en que el tesoro baja, nunca cerramos un año con un saldo promedio por debajo de los $ 12,000 en el tesoro, producto del cobro de cuotas pero principalmente de la recaudación del banquete anual, de octubre.
Y en este año 2007 en que le entregaremos el poder a una nueva Junta de Gobierno que será electa el próximo mes, sobrepasamos en un momento dado los $ 16,000.00, por la labor ingente de todos los miembros de la Junta de Gobierno en la venta del banquete –muy especialmente de Vilma Planas y Vicente Rodríguez--, las donaciones de Miguel Piñeiro y las contribuciones especiales que han vuelto a aflorar, como cuando el Colegio fue fundado, estimuladas esta vez por el Tesorero, García Berry.
Y al hacer este recuento, lo más escueto posible, con el informe de lo básico en diez años de gobierno, les pido a los candidatos que se medirán en las próximas elecciones, que mantengan el respeto y el orden que ha reinado en esta institución durante 45 años de existencia a que arribamos, como la más antigua, que ha llevado al mundo hispano la realidad de lo que es el comunismo, por lo que siempre he sostenido que hemos cumplido nuestra misión.
Sigamos cumpliéndola, por la libertad de Cuba, el bienestar de nuestra patria adoptiva –los Estados Unidos de América— y de los otros países del mundo, y por el sagrado derecho a la expresión del pensamiento. Y especialmente, por el “Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio”, al que hemos tenido el privilegio y el honor de servir todos estos años.
Buena suerte a todos, y a elegir libremente, respetando las diferentes voluntades, a un próximo gobierno, así como yo espero que podamos hacerlo muy pronto en una Cuba libre del comunismo, y próspera hasta la eternidad.
* (La Conferencia "Cuba en la Prensa Internarnacional", a que hace referencia el Decano Marsáns en este informe, aparece permanentemente en el Capítulo "Discursos", de este Página Web).
El mandato presidencial como Decano de Luis Felipe Marsáns en el “Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio”, concluyó el sábado 30 de junio, después de 10 años consecutivos de ocupar el cargo, cuando los miembros de la institución eligieron en votación directa y mayoritaria (109 contra 63) a Vicente P. Rodríguez con su candidatura, ‘durante unos comicios limpios’ que tuvieron lugar en el “Centro Comunitario Manuel Artime”, de la Pequeña Habana, bajo la presidencia de la Licenciada Vilma Planas --designada por el Decano Marsáns, al frente de una Comisión Electoral, también integrada por el Licenciado Roosevelt Bernal, como Secretario que certificó el proceso; la abogado Dra. Mercedes Méndez, como Asistente Legal, el Diputado Pedro D’ Leon, observador y firmante de la documentación, y la Vicedecana Dra. Xenia Bas de Tamayo, como Vocal. El ganador se enfrentó al contendiente de la candidatura No. 2, de Abelardo García Berry, ya que el Decano saliente no quiso aspirar más.
El proceso electoral comenzó a las diez de la mañana, y concluyó a las tres de la tarde, como estaba previsto, hora en que se abrió la urna que almacenaba las boletas recibidas por correo de los miembros de las delegaciones de otras ciudades de la nación, como las emitidas personalmente por los pertenecientes a la institución que viven en áreas aledañas a Miami y Hialeah, para comenzar el conteo que determinó quiénes fueron los ganadores; o sea el Decano y el resto de los puestos de la Junta de Gobierno.
Una vez conocido el resultado de los comicios de labios de la Presidenta de la Comisión Electoral, señora Vilma Planas, el Decano Luis Felipe Marsáns entregó el simbólico mallete al nuevo Decano Electo, en el primer y más importante paso para el traspaso de poderes, y luego Vicente Rodríguez y los miembros de su candidatura fueron juramentados por el Juez del Condado, Honorable George A.Sarduy, para sellar así la legalidad del proceso y el compromiso de los elegidos de llevar adelante los principios de la institución. Será, sin embargo, en la próxima semana cuando concluyan los trámites administrativos, incluyendo el cambio de las firmas del banco y la inscripción de la nueva directiva en Tallahassee.
Al anunciar los nombres de la candidatura electa, la Presidenta Vilma Planas dijo: “Estos resultados son finales e inapelable, pues hemos tomado en cuenta todas indicaciones legales de nuestro reglamento, y aplicado los procedimientos de una manera que no dejaba en ningún momento la posibilidad de falla alguna”.
Esta elección (2007-2009) puso término a una era en el Colegio de Periodistas, que presidió durante diez años, 1997-2007, el Decano saliente, Luis Felipe Marsáns, a cuya diligente labor en el cargo se debe, entre otras muchas cosas, la fabricación del Panteón del C.N.P., con 18 bóvedas para periodistas fallecidos sin recursos, cuatro de las cuales están ocupadas .
Con diez años ocupando el cargo de Decano, elegido en cinco procesos electorales, Marsáns, decidió no volver a postularse, tal como lo condicionó desde las elecciones anteriores, del 2005, "para que continuara el proceso democrático", aunque muchos de sus colegas de la Junta de Gobierno le pidieron durante la reunión de noviembre del año 2006 que mantuviera su posición.
Luis Felipe Marsáns ha sido superado solamente en tiempo como Decano por el difunto Fausto Lavilla, quien ocupó el Decanato por trece años consecutivos, hasta el día de su muerte, hecho que le impidió completar los 14 años para los que había sido electo hasta ese momento. Marsáns recibió el puesto de Decano después de conocerse el resultado de las elecciones de 1997, de quien lo ostentara hasta ese momento, Alberto Armando Alejandre padre del mártir de la lucha contra el comunismo (Armando Alejandre), abatido a balazos de artillería aérea cuando volaba a bordo de una avioneta de "Hermanos al Rescate" en aguas internacionales aledañas a Cuba, tratando de asistir a balseros que huían de la tiranía de Castro.
mensaje del decano luis felipe marsans
En la última celebración del Día del Periodista Cubano-americano, en octubre del 2006, anuncié formalmente mi intención de no aspirar más al cargo de Decano, luego de diez años de servicios continuos e incesante trabajo en esa posición, para dar paso a nuevos aspirantes que crean tener ideas que puedan desarrollarse en el futuro de una organización de 44 años de existencia, en la que creo haber cumplido cabalmente mi misión --para la que fue creada--, en una década fructífera, fecunda y, principalmente, honorable; coincidiendo con el retiro de mi trabajo profesional en el periódico Diario Las Américas, en el que me desempeñé durante 30 años, hasta octubre del año 2005 en todas las ramas de esta noble y sacerdotal profesión que es el periodismo.
Para nadie hubiera sido una nueva noticia --a menos que no recordaran que cuando acepté la postulación para las elecciones de mayo del 2005, advertí, y así mismo salió publicado en Diario Las Américas, con un título de suficiente puntaje como para que no escapara a la vista de nadie--, que esa sería la última vez en postularme, pero entendí que era preciso dedicar mi discurso del acto de celebración del Día del Periodista del 2006 (el más reciente), a ratificar aquella decisión, con lujo de detalles que no aparecen aquí, pero que todos pueden aún leer íntegramente en la sección “Artículos” de esta página Web.
Aunque este hecho no habrá de consumarse hasta que se celebren las nuevas elecciones y se produzca el correspondiente cambio de poderes, en mayo del corriente año 2007, me parece conveniente escribir estas líneas aclaratorias para que aquellos que me leen aquí no se queden desconectados, en el sentido de que podrán seguir mis artículos de interés general, mis críticas de arte y música clásica, así como los reportajes y otros temas de ayer y de hoy --además de mis discursos y conferencias de los diez años como Decano del Colegio de Periodistas--, en mi propia página del Internet, a la que se tiene acceso por la dirección cibernética www.luisfelipemarsans.com, que he venido manteniendo por mi cuenta en los últimos dos años con mi propio peculio, y que en ningún momento, ha sido parte ni gravamen de la página Web del Colegio, como algunos han supuesto, por el mero hecho de que tenía un link (enlace), que mandé a retirar ya.
Y si además de “ARTE, MUSICA Y CULTURA” he querido incorporar otros temas y mis mejores momentos durante mi década presidencial en el C.N.P. --incluyendo algunas fotografías--, es porque supongo que la nueva directiva querrá sustituirlas de la Página Web del Colegio de Periodistas, como es lógico y natural, para poder reflejar sus propias actividades. En mi página propia, encontrarán también mis datos biográficos, no sólo porque ésta va destinada a la red mundial de Internet, sino porque aquí mismo, en nuestra ciudad, hay muchos nuevos residentes, que no podrían conocer la labor de quien ha estado 40 años escribiendo en periódicos y revistas, en el ejercicio, con orgullo, del periodismo profesional que estudié en la “Escuela Manuel Marquez Sterling”, de La Habana, Cuba, y seguí desarrollando durante todo el resto de mi vida, hasta el día de hoy.
Como que próximamente entrará en funciones la Comisión Electoral, encargada de conducir los referidos comicios, y solamente quedaré a cargo de los asuntos oficiales y representativos del Colegio, hasta que me llegue el momento de entregar el cargo a quien sea electo Decano, en mayo; alerto, por último, a quienes estén interesados en este proceso, a que se mantengan al tanto de la “Convocatoria Oficial de Elecciones del C.N.P.”, y sus términos, que serán publicados en esta misma página Web, y en los periódicos de la localidad.
Termino estas líneas con la noticia de que he determinado que el órgano oficial impreso del Colegio de Periodistas de Cuba en el Exilio, “Papel Periódico”, seguirá publicándose regularmente, en el menor tiempo posible, en lo que no será más que una reiniciación de algo que había quedado en suspenso temporalmente por falta de fondos, independientemente del proyecto de esta página de Internet. Ojalá que su nueva edición vea la luz cuando todavía yo esté en el cargo.
Gracias a todos los que han cooperado conmigo y con el Colegio durante estos diez años, lo mismo en mi administración gubernamental con las distintas Juntas de Gobierno –especialmente a aquellos ya fallecidos que ocuparon importantes cargos en ellas--; que a las entidades privadas o corporaciones que año tras año se han sumado a nuestras celebraciones y proyectos comunitarios.
Defendiendo siempre la libertad de prensa y las garantías reporteriles
Por Luis Felipe Marsáns
Desde mucho antes de que comenzara a cursar mis estudios en la “Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling”, de La Habana --una de las mejores de toda la América, pese a lo que alguien escribiera recientemente en sentido contrario en las páginas de un periódico local de Miami--, me di cuenta de que, más allá de la vocación para esta carrera, el aprendizaje curricular y el dominio de las materias; el periodista encaraba un gran reto frente a la sociedad, que se derivaba de su obligación de denunciar y hacer públicos los hechos que más preocupaban al mundo, como fueron los relacionados, en aquel entonces, con la Segunda Guerra Mundial, que reportaban desde el mismo campo de batalla.
Muchas décadas –y guerras-- han transcurrido desde entonces para que, en la actualidad, el periodista, que cuenta con recursos tecnológicos insospechados en aquel entonces para realizar su trabajo, siga siendo el blanco de ataques del terrorismo organizado, como los que hemos visto en numerosos países, a veces por un alegado accidente, pero en la mayoría de los casos, por el deliberado y artero ataque para silenciarlo, tanto en el tratamiento de la noticia como en el resultado de los reportajes investigativos.
Ante estos hechos, me parece oportuno traer a colación nuevamente la peligrosidad de la labor del periodista en el mundo de ahora, donde no solamente entra su capacidad de llevar la noticia y el testimonio comprometedor de la orientación personal a través de los cables, los periódicos, y las cámaras de televisión, vía satélite, desde lugares donde la seguridad no existe o es mínima, pero que no hacen mermar su misión, gracias a la valentía que requiere el ejercicio de su profesión sacerdotal, a la que no renuncian.
O sea que estamos viviendo un momento de la humanidad en que, por la culpa de distintos elementos antisociales o por doctrinas políticas antagónicas, ocurren hechos que dan al traste con la civilización milenaria de que gozamos, que comenzó a fraguarse en la antigüedad, dentro del primer estado de derecho de la más vieja democracia de los romanos, que fue la base de nuestras estructuras modernas de gobierno y jurisprudencia, hasta llegar a este "Tercer Milenio de la Era Cristiana".
Los hechos de violencia a que me refiero, plantean una gran preocupación para la estabilidad del mundo, el mismo mundo que le sale al frente, para arremeter contra sectas fanáticas que quieren destruir los mejores valores y logros de la Humanidad en que hoy vivimos.
Me gusta la idea de meditar sobre estas cosas, para que elevemos una oración a aquellos que han perecido en grandes masacres de seres humanos, incluyendo a los periodistas caídos en el ejercicio de sus funciones reporteriles, como en aquel fatídico “Septiembre 11”, en Nueva York, Pennsylvania y el Pentágono, donde no sólo se atacó la dignidad de este noble pueblo estadounidense, sino se le dio inició a un nuevo capítulo bélico de la humanidad entera.
Desde la trinchera del periodismo, mediante informaciones y editoriales, los periodistas exiliados seguiremos al lado de nuestros intereses, por Estados Unidos y por Cuba; así como por otros países que sufren dictaduras y tiranías totalitarias, que trastornan la vida del ciudadano común, e impiden el ejercicio de la libertad de expresión, arma única del diarista, y derecho inalienable del hombre civilizado, que quiere vivir en una democracia legítima y representativa.
Al condenar los hechos de terrorismo contra los periodistas de todo el mundo --particularmente los perpetrados en Cuba--, y las masacres de regímenes totalitarios, como es el de Fidel Castro--, debemos comprometernos a ser vigilantes, para que ellos no se repitan, poniéndonos al lado de nuestros principios de decoro, en justo peregrinaje por la libertad de nuestros países, y porque exista la democracia en todos los rincones del mundo.
Y como periodistas del mundo libre, reiteramos aquí, en nuestro “Colegio”, el ineludible compromiso con la información adecuada de las noticias, y la denuncia de los desafueros de quienes corrompen el bienestar de la humanidad, para que, en esta labor sacerdotal de defensa a la libre empresa y la libre expresión del pensamiento, podamos, a la larga, ayudar a que estos objetivos se logren en todas partes.
Sigamos, pues, en el "Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio", nuestro peregrinaje por la libertad de Cuba y porque se mantenga aquí, en los Estados Unidos de América --país que nos abrió sus puertas y al que ahora pertenecemos y nos debemos también como ciudadanos naturalizados, y por el amor que le profesamos-- la tranquilidad y el decoro.
|
|
|
|
.
|
|
|
|
|
|