En el Día del Periodista Cubano Libre

Discurso del Decano del C.N.P. (e), Luis Felipe Marsáns, en la celebración del "Día del  Periodista Cubano en el Exilio", el 24 de octubre, 2004.


 

Como cada 24 de octubre, nos  reunimos para celebrar el  “Día del Periodista Cubano”, como se hacía en la Cuba republicana, porque fue en esta  fecha cuando vio la luz por primera vez el “Papel Periódico de La Habana”, en el año de1790, pequeña publicación   de la colonia de entonces,  pero igualmente importante para expresar las ideas sobre una Cuba que clamaba por conquistar su independencia....  “Papel Periódico” (cuyo primer ejemplar es éste),  no solamente sirvió desde su inicio    para defender los intereses políticos y las ideas sobre la liberación del yugo español; sino que fue el precursor del periodismo en la Isla, estableciendo una simbología que ha perdurado entre nosotros por todos estos años.

 En este exilio, donde “Papel Periódico” resucitó después de dos siglos, como órgano oficial de este Colegio (en esta otra forma), ha servido también  para denunciar las injusticias de la revolución de Castro contra el pueblo,  y, particularmente contra los periodistas independientes; y ha  enviado a   países amigos de la América, las ideas redentoras de una de las  clases  profesionales de nuestra sociedad que más ha contribuido a alertar sobre el peligro del comunismo, como cuando se reprodujo en una de sus ediciones la conferencia que dicté en la “Universidad Autónoma del Caribe”, de Barranquilla, en la que dejé clara la situación de Castro respecto a la prensa independiente y a los que no comulgaban con sus ideas.

  En sus numerosas ediciones, “Papel Periódico”, en Miami, ha recogido también el pensamiento de patriotas, escritores e intelectuales que se han producido en una u otra ocasión sobre cómo encontrar fórmulas para  la liberación de Cuba, esta vez del comunismo, al igual que en el pasado lo era del colonialismo.

Y, precisamente,  en su última edición especial, “Papel Periódico”  denunciaba los más recientes atropellos del castrismo, en el sometimiento de  periodistas independientes   y disidentes encarcelados porque, como que  entendieron que no existe una salida del camino trazado por el totalitarismo,  fueron  fusilados  despiadadamente; al igual que  cuando dos avionetas de  Hermanos al Rescate se vieron abatidas por  naves aéreas de guerra , dejando perdidos en  el océano los restos del hijo de nuestro Exdecano del mismo nombre, Armando Alejandre,  y de otros tres jóvenes patriotas más, que solamente buscaban ayudar a balseros perdidos.

   “Papel Periódico” dejó de salir durante algunos meses por cuestiones económicas, que pretendimos resolver mediante el Web Page del Colegio (www.cnpexilio.org), que si bien ofrece a través de  la   tecnología más moderna de reproducción de ideas y comunicaciones mediante una computadora casera todo lo que debemos decir y deseamos hacer, no llega a los acostumbrados a leer  o escuchar  la noticia en los medios tradicionales.

  La página  del Colegio de Periodistas en el Internet, a mi manera de ver, es hoy uno de los logros mayores de nuestra administración, poniéndola solamente en  grado de importancia al lado de la construcción del panteón del Colegio, en el “Miami Memorial Park” --donde hoy reposan compañeros como  Fernando Carrandi, Adela Jaume y Pompilio Ramos--, lo cual me enorgullece porque fue el primer proyecto a gran escala del segundo término de mis períodos de gobierno, hoy en su octavo año, como resultado de cuatro elecciones.

  Pero en  este día, me enorgullezco igualmente de anunciar que “ Papel Periódico” volverá a circular con su habitual regularidad, como nuestro órgano oficial, a partir del próximo año, sin que abandonemos  nuestra  misión de llevar el Colegio a todos los rincones del mundo, por la vía del Internet, cuya importancia queda probada cuando vemos hechos como el de haber recibido  la solicitud de una periodista cubana recien llegada, que se comunicó con nosotros porque,  sin saber que hacer  una vez en Estados Unidos, aquí en Miami, supo del C.N.P. urdiendo en el Internet... Y así,    igualmente, nos comunicamos con colegas y organizaciones afines en otros países, mediante el sólo hecho de sentarnos frente a una computadora.

  Nuestro “Colegio de Periodistas”, que sigue siendo nacional aquí como lo  era en Cuba, debido a que, aparte de su sede central de Miami (el Decanato como suele decírsele),  tiene delegaciones en New York, New Jersey, Chicago, Los Angeles, Texas y Puerto Rico, fue fundado, de acuerdo al expediente que obra en las oficinas de Tallahassee que se ocupan de estas organizaciones, en el año de 1962, siendo su primer Decano Mario Barrera, quien ocupó el puesto por varios años.

  Le siguió, el recientemente fallecido Carlos Romero;  después estuvo Fausto Lavilla, quien mantuvo la posición por más de una década,  hasta su muerte; y fue sucedido por Ramiro Boza, que gobernó por un  período de dos años, que es el término entre una elección y otra. Posteriormente, hubo un período de Laurentino Rodríguez, al que le siguió Roberto Pérez Fernández, electo en tres ocasiones, y quien murió también ostentando el cargo. Su último bienio  fue completado por Ariel Remos, que era entonces el Primer Vice Decano, y al que posteriormente la Junta de Gobierno le concedió el título honorífico de Decano Advitam, con el mismo entusiasmo que un día sus miembros votaron por otorgarle el de “Presidente de Honor” al Dr. Horacio Aguirre.

  En los siguientes comicios, Armando Alejandre fue electo como el nuevo Decano, y sostuvo la plaza por un solo período, pues en medio de éste, su hijo, del igual nombre, fue abatido por las balas asesinas de la tiranía de Castro, como dije anteriormente, cuando iba a bordo de un avión de Hermanos al Rescate... Posteriormente, fui electo yo como Decano,  en 1997  por primera vez, y reelecto en otras tres  oportunidades al cargo, que ostento hasta la fecha, y que creo haber   desempeñado con amor a la clase en general, y a mi profesión, en particular; haciendo que este organismo trabaje arduamente de acuerdo a los preceptos para los que fue constituido, con la responsabilidad y la importancia social de su organismo antecesor, el C.N.P de Cuba, que operó en la Isla desde 1943, hasta el 59 en que llegó Castro.

  Aquí, en Miami, el Colegio lleva 42 años en funciones, durante los cuáles, sus dirigentes nos hemos  ocupado de agrupar a los profesionales cubanos de la prensa, y de  difundir por el mundo, lo mismo mediante artículos y entrevistas, que en conferencias dictadas en varios países  por sus Decanos, la peligrosidad que significa el comunismo para cualquier sociedad democrática y organizada....

  Pero este recuento no estaría completo sin mencionar a quien fue por muchos años un faro de la institución desde varios cargos, últimamente como Secretario Ejecutivo –nuestro recordado amigo y colega Willy del Pino--; y citar también la presencia en nuestra Junta de Gobierno, hasta hace unos meses, que murió,  de Gustavo Parapar, Presidente que fuera de la Asociación de Reporters de La Habana,  por lo que dedicamos simbólicamente este acto a su memoria... Fundada en 1902, la “Asociación de Reporters” podría conceptuarse como el “Alma Mater” del periodismo cubano, como dijera en un artículo de los años 50's, Osvaldo Valdés de la Paz.

  Pero el Colegio, aquí en Miami, como en sus delegaciones, no sólo ha cumplido con todas estas actividades fecundas, muchas de las cuales escapan a la memoria por cuenta del tiempo transcurrido. Se ha preocupado también en reconocer   los valores de la profesión en sus diferentes ángulos, a través del otorgamiento del “Premio Nacional de periodismo”, su más alto galardón, que han recibido antes, figuras importantes del periodismo escrito, radial y televisivo; y que hoy irá  a manos de tres personalidades de no menos rango: la incansable luchadora contra el   régimen de Castro, y periodista excepcional de larga trayectoria en todos los medios, lo mismo anglosajones que hispanoamericanos, Bonnie Anderson; quien arrastra en esa lucha el dolor de haber perdido a  su padre, fusilado por el régimen de La Habana; el periodista de los deportes, de gran ejecutoria en el campo internacional, Felo Ramírez, que ascendió no hace mucho al “Hall de la Fama” de las Grandes Ligas del  béisbol norteamericano por su inmensa carrera, como reportero y narrador; y el intelectual, historiador,  escritor, periodista  y articulista de singular estilo, Dr. Octavio R. Costa, del que los lectores esperan siempre la palabra sabia que ha caracterizado sus escritos, desde que fuera Director del periódico “Pueblo”, de La Habana, en los años de 1950.

  Pero si queremos ahondar más en el tema, la trayectoria de cada uno de ellos, aunque bien conocida por todos, aparece en el página Web del Colegio (www.cnpexilio.org), en largo reportaje que escribí, y que luego fue publicado en el “Diario Las Américas”, para que no tuviéramos ahora que detenernos  en esos  detalles, que alargarían mucho esta  intervención  mía... En  el campo deportivo, sin embargo, también  recibirán diplomas de reconocimiento los exaltados al “Salón de la Fama del Deporte Cubano”, que dirige Marino Martínez, cuyos nombres serán dados a conocer por César Témes, Presidente de la  Comisión de Deportes del Colegio de Periodistas, aunque sólo unos pocos de ellos podrán recoger su diploma, debido a que los demás han fallecido, como José Ignacio Olaechea –quien fuera Editor Deportivo de Diario Las Américas, por dos décadas--, y los inolvidables Manolo de la Reguera,  Fausto Lavilla, Cuco Conde, Pincho Gutiérrez, Jess Lozada, Orlando Sánchez Diago,   René Molina, Pedro Galiana, Eladio Secades, Jorge Cunill, Emilio  Arrechaederra, Buck Canell y Llillo Jiménes, entre otros ... Para esos que no están aquí ya, será  de todas formas, el homenaje póstumo que irá a mano de sus familiares.

  El reconocimiento a profesionales de la prensa –entre los que sobresalió  nuestro espectacular homenaje del año pasado a “Diario Las Américas” y su Director, Dr.  Horacio Aguirre,  por haber cumplido 50 años de estar editándose en Miami--, ha sido una de las misiones más satisfactorias que he tenido en estos ocho años de gobierno, secundado por cuatro Juntas de Gobierno distintas... En ese esfuerzo, ha habido también pergaminos otorgados  a entidades y personas que, no siendo precisamente  periodistas, han contribuido fielmente con el Colegio, haciendo posible  con su compañía, que este acto anual se haga posible. A cada una de ellas queremos expresarle ahora nuestro agradecimiento y el de la Junta de Gobierno.

Y aunque en su momento escucharán sus nombres cuando sean llamados, no quiero omitir ahora los reconocimientos especiales que entregaré individualmente, y por distintas razones,  al Dr. Manolo Reyes, a María Márquez, Miguel Piñeiro, Luis David  Rodríguez, Marino Martínez, Aleida Leal, Osvaldo Ozón, Tony Ruano, Jorge Wehby, Manolo Alvarez y el mismo César Témes.

  ¿Pero de que valdría hablar del Colegio de Periodistas, si no lo hacemos del periodismo mismo  haciendo un breve análisis retrospectivo de sus progresos?. Porque del periodismo que estudiamos en la escuela “Márquez Sterling”, de La Habana, al que se practica en la actualidad, hay grandes alternativas y diferencias substanciales; y,  sobre todo, cambios técnicos, que nos hacen meditar; y que sugieren una mejor preparación profesional.    Desde su misma denominación que va de “periodistas”, a la de “comunicadores”, como suele llamársele al profesional de la prensa en otros países hispanoamericanos, hasta la forma de ejercerlo, hay un largo trecho que vencer si se quiere seguir siendo competitivo en esta carrera.

  No soy aún tan viejo como para que los adelantos me pongan en desventaja; pero sí entiendo que para triunfar en esta nueva era del periodismo, que ha cruzado de un siglo a otro, hay que estar muy bien preparado, intelectual, política y técnicamente; y seguir adelante como cuando  pasamos de la maquinilla, activada por la presión de los dedos sobre el teclado, escribiendo un trabajo que reproduciría para su impresión, línea a línea,   el linotipo de plomo, estaño y antimonio, que  luego formaría un cuerpo que iba a los emplanadores  en los talleres, y era fundido  en una “teja” de plomo, que se adhería en los cilindros de las primeras rotativas, para su ulterior impresión. De ahí, tuvimos que pasar a redactar en la maquinilla eléctrica, y ahora lo hacemos en una computadora, que es el invento más grande   y revolucionario para el periodista y el escritor de esta era.

  Pero el periodismo impreso  ha tenido que enfrentar también grandes retos de otros medios. La televisión, por ejemplo, que yo veía siendo un chico  en los años de 1950 en las vidrieras de los establecimiento electrónicos de mi nativa Cuba  –transmitiendo los juegos de pelota profesional--, se convirtió en el gran coloso que puede dar una noticia en el momento que ocurre, con imágenes a todo color y movimientos, como cuando, despavoridamente, vimos derrumbarse ante nuestros ojos las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York,  en uno de los actos más barbáricos de toda la humanidad, perpetrado el 11 de septiembre del año 2001.

  Y los satélites, que nacieron al calor de la conquista del espacio, la seguridad nacional y la observación del tiempo, son hoy el medio perfecto, no sólo para esos menesteres, sino también para que se haga posible  que la imagen televisiva llegue a los hogares, aún si el hecho está ocurriendo del otro lado del globo terráqueo, o, incluso, en la luna o en otro planeta.

  Por eso es preciso que los periodistas de hoy y del futuro  --reporteros, redactores y comentaristas-- estén mejor preparados intelectualmente, y desarrollen  su estilo al máximo, para que siempre el lector se sienta atraído por lo que  escribamos,  y cuáles son nuestras proyecciones; para llevar al público  a través del trabajo editorial, un consenso lógico de ideas, sobre la base de la orientación profesional. Y de esa forma,  confirmar  las palabras del presentador de noticias y gran periodista de una cadena nacional de televisión en inglés, cuando dijo “para estar completamente informado, hay que leer los periódicos también”.

  No quiero extenderme más de lo necesario, porque sé que habrá quienes digan palabras que no están en el programa, y particularmente, porque le he dejado el tema de Cuba y su liberación, que él maneja tan bien, al   amigo, periodista, orador elocuente  y Presidente del Colegio Médico Cubano Libre, Dr. Enrique Huertas, cuando llegue la hora del resumen del acto.

  Mi pensamiento político y mi visión filosófica sobre muchas cosas, que no aparecen con  frecuencia en el periódico,   porque mi mayor dedicación ha estado siempre concentrada en el campo noticioso, la entrevista, el reportaje y  el arte, la música clásica, la ópera y la cultura –esto último como especialización--,  están , sin embargo, bien expuestas en mis siete discursos anteriores del “Día del Periodista”, en comparecencias de televisión y la radio, y, especialmente, en la conferencia que dicté en Barranquilla  –“Cuba en la Prensa Internacional”--, todo lo cual está aún al alcance del lector, en la Página Web del Colegio, habiendo sido  publicadas anteriormente en nuestro “Papel Periódico”, el tema con el que comencé y con el que termino. Gracias.

 

Luis Felipe Marsáns, DECANO